DOCUMENTO 1 (I). El problema del Calentamiento Global
Francisco García Olmedo

A finales de 2007, no debe caber duda de que estamos ante un proceso de calentamiento global de origen principalmente antropogénico, cuyas consecuencias más inmediatas pueden ser constatadas. Tal es el caso de la elevación del nivel del mar, debida a la fusión de los hielos terrestres y a la dilatación.

La comprobación y cuantificación de otros posibles impactos requieren aún esfuerzos adicionales. Las incertidumbres que todavía afectan a aspectos concretos de este problema, el insuficiente desarrollo de las soluciones energéticas y la escala de tiempos en la que se inscribe el calentamiento hacen difíciles y problemáticas unas decisiones políticas que no admiten dilaciones. La segunda parte del informe del IPCC exagera el grado de certidumbre de muchas de sus conclusiones, perjudicando así la credibilidad de las conclusiones más robustas.

Las estimaciones de los costes de mitigación de las emisiones subestiman la magnitud del problema porque no tienen en cuenta los costes de adaptación preventiva a la vulnerabilidad actual al clima y a su incremento futuro, debido a la inercia del sistema climático y a los cambios ya inevitables como consecuencias de nuestra actuación hasta la fecha.

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(Los Documentos del Colegio pueden reproducirse, total o parcialmente, para usos docentes, informativos o privados siempre que se cite su autor y procedencia)

Nueva ampliación del documento: Biocombustibles 2008, por Francisco García Olmedo


DOCUMENTO 1 (II). Costes económicos del Cambio Climático: Una posible aproximación al caso de España
Raimundo Ortega y Miguel Córdoba

Se consideraba una mera posibilidad pero pocos dudan hoy en calificarla una certeza; a saber, que el cambio climático, originado por actividades humanas generadoras de gases de efecto invernadero (GEI), ha elevado la temperatura del planeta hasta el punto que puede provocar consecuencias irreversibles y catastróficas para la vida humana. Los hechos nos dicen que desde 1750 a la actualidad la concentración de CO2 ha pasado de 280 partes por millón ( ppm) a 380 ppm y en la actualidad crece a un ritmo anual de 2,3 ppm. Como , de no adoptar medidas, se prevé que en el año 2035 el nivel de GEI sea el doble que en 1750 y las temperaturas se hayan elevado entre 2ºC y 5ºC, podríamos enfrentarnos a consecuencias catastróficas. Especialmente en los países pobres.

Desde la década de los 90 en el pasado siglo, las comunidades científicas y políticas han buscado soluciones para afrontar este dramático reto, pero hasta ahora no se han logrado grandes avances. El acuerdo alcanzado en Kioto en 1997 concitó esperanzas que sólo en muy pequeña parte se han materializado, en parte porque algunos grandes países como EE.UU. , China o India no lo suscribieron, en parte porque otros- como España- suscribiéndolo no lo han cumplido.

Se consideraba una mera posibilidad pero pocos dudan hoy en calificarla una certeza; a saber, que el cambio climático, originado por actividades humanas generadoras de gases de efecto invernadero (GEI), ha elevado la temperatura del planeta hasta el punto que puede provocar consecuencias irreversibles y catastróficas para la vida humana. Los hechos nos dicen que desde 1750 a la actualidad la concentración de CO2 ha pasado de 280 partes por millón ( ppm) a 380 ppm y en la actualidad crece a un ritmo anual de 2,3 ppm. Como , de no adoptar medidas, se prevé que en el año 2035 el nivel de GEI sea el doble que en 1750 y las temperaturas se hayan elevado entre 2ºC y 5ºC, podríamos enfrentarnos a consecuencias catastróficas. Especialmente en los países pobres.

Desde la década de los 90 en el pasado siglo, las comunidades científicas y políticas han buscado soluciones para afrontar este dramático reto, pero hasta ahora no se han logrado grandes avances. El acuerdo alcanzado en Kioto en 1997 concitó esperanzas que sólo en muy pequeña parte se han materializado, en parte porque algunos grandes países como EE.UU. , China o India no lo suscribieron, en parte porque otros- como España- suscribiéndolo no lo han cumplido.

El resultado es que de no llegar a acuerdos eficaces, el Planeta se encaminará rápidamente a una situación peligrosa, pues según los cálculos incluidos en un informe elaborado a petición del gobierno británico, hasta el 20% del PIB mundial podría perderse irremisiblemente de no adoptar medidas ya. Por el contrario, si se dedicara anualmente un 1% del PIB mundial durante los próximos 10-20 años, resultaría factible contener el calentamiento global en niveles compatibles con un desarrollo humano satisfactorio.

España, dado su rápido desarrollo económico y demográfico, así como debido a su rigidez estructural, debería hacer un esfuerzo adicional para cumplir con los compromisos aceptados en Kioto. Y aun cuando no resulta fácil cuantificar su coste, podría cifrarse en una merma cercana a los dos puntos y medios del PIB que se ha estimado para 2050 a partir de los dos supuestos siguientes: que no opera el factor climático y que, por tanto, no hace falta hacer nada por mitigarlo. El esfuerzo no parece desmesurado si no deseamos jugarnos el bienestar de las futuras generaciones a la cada vez más improbable hipótesis de que la ciencia esté equivocada.

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Incorporaciones 2015: nuevos miembros del Colegio Libre de Eméritos

El día 1 de diciembre de 2015 se celebró en el salón de actos de la Biblioteca Nacional el acto de incorporación de los nuevos profesores eméritos. La Junta de Fundadores del Colegio Libre de Eméritos ha acordado la incorporación de diez nuevos profesores como miembros de esta institución. Todos ellos relevantes figuras del mundo universitario e intelectual español. Los nuevos miembros del Colegio son los profesores Miguel Ángel Alario y Franco, Manuel Aragón Reyes, Enrique Baca Baldomero, Luis Alberto Blecua Perdices, Francesc de Carreras Serra, Luis Fernández-Vega Sanz, Jon Juaristi Linacero, Emilio Lamo de Espinosa, Carlos López-Fanjul de Argüelles y José-Carlos Mainer Baiqué.

Lea aquí la conferencia de don Manuel ARAGÓN REYES, “La sociedad española y la inteligencia”


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